Disfraces de Halloween fáciles para perros y gatos (que de verdad aguantan)
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Una mascota disfrazada es de lo mejor de Halloween… siempre que tu perro o gato también esté a gusto. El secreto no es el disfraz más elaborado, sino uno sencillo que le quede bien, no le tape la cara y se quite rápido. Aquí tienes ideas fáciles y los consejos que marcan la diferencia.
Los más fáciles: capas, alas y gorros
Si tu mascota nunca ha llevado nada puesto, empieza por disfraces que solo se apoyan en el lomo o el cuello. Se ponen en un momento y la mayoría se olvida de que los lleva.
- Alas de murciélago: ligeras y con una pequeña correa; un clásico para gatos y perros pequeños. Ver las alas de murciélago.
- Capa de vampiro: se cierra en el cuello y deja las patas libres. Ver la capa de vampiro.
- Un gorro: para mascotas tranquilas a las que no les molesta llevar algo en la cabeza. Sombrero de vaquero o mini sombrero mexicano.
Disfraces completos para mascotas seguras de sí mismas
Para perros (y algún gato muy tranquilo) que ya están acostumbrados a llevar jersey, los disfraces completos son los que más risas dan en las fotos:
- Disfraz de perrito caliente: el favorito para teckels y perros pequeños.
- Esqueleto de dinosaurio: efecto que brilla en la oscuridad, ideal para los paseos de noche.
- Jinete de la muerte: el de “¿quién va montado en tu perro?”.
- Araña y araña gigante: fáciles, divertidos y se adaptan a casi todos los cuerpos.
Los tienes todos en nuestra colección de Halloween.
Cómo elegir la talla
- Mide el pecho por la parte más ancha, justo detrás de las patas delanteras.
- Mide el lomo desde la base del cuello hasta el nacimiento de la cola.
- Compara con la guía de tallas de la descripción del producto. ¿Entre dos tallas? Elige la grande: un disfraz un poco holgado está bien, uno apretado no.
Tienen que caber dos dedos por debajo de cualquier correa o cuello.
Acostúmbrale antes de la gran noche
- Deja el disfraz en el suelo un día para que lo huela.
- Pónselo un minuto, dale un premio y quítaselo. Repite unos días, cada vez un poco más.
- Haz las fotos pronto, mientras está relajado.
Señales de que ya ha tenido suficiente
Quítale el disfraz si ves orejas hacia atrás, cola entre las patas, que se queda inmóvil, se esconde, se rasca el disfraz sin parar o, en gatos, cola que se agita y cuerpo agazapado. Un disfraz nunca debería causarle estrés.
Lista rápida de seguridad
- Nada que le tape los ojos, las orejas, la nariz o la boca.
- Sin piezas pequeñas sueltas que pueda arrancar y tragarse.
- Vigílale siempre: nunca le dejes solo con el disfraz puesto.
- Guarda los caramelos (sobre todo el chocolate y lo que lleve xilitol) fuera de su alcance.
- Si esa noche no para de sonar el timbre, una habitación tranquila es el mejor sitio para una mascota nerviosa.
¡Feliz Halloween de parte de Pertu! 🎃